domingo, 27 de junio de 2010

Viento

Había una vez un hombre. Y también había una mujer.
Sentían el uno por el otro una pasión incontrolable.
El tiempo voló y con el viento se fué la pasión del hombre.
Ella quedó recordando los tiempos en los que su cuerpo y su alma despertaba en su amado artilugios inimaginados alguna vez por ella.
Eso fue antes.
Ahora espera a que el viento le devuelva lo que le ha quitado.

2 comentarios:

  1. Los tatuajes del amor son implacables...podrá el viento devolver algo de la piel que se nos va en un tatuaje de amor?

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